Simplifica

Evocando ese famoso eslogan “Es la economía estúpido”. A veces, simplificar complica las cosas, probablemente porque se está simplificando donde no hace falta. Atónito me quedé el otro día (La Vanguardia, 18 de mayo) leyendo esta afirmación del candidato del Partido Popular a la alcaldía de Barcelona: “La crisis no es específica de Barcelona. Específico de Barcelona es que la licencia para montar un negocio tarda 530 días en tramitarse y en un distrito como Sarrià-Sant Gervasi son 1.091“.

El RDL 13/2010, de 3 de diciembre y la Orden de desarrollo ya han generado controversia. Ha habido que yo sepa al menos dos Resoluciones de la DGRyN que se han pronunciado sobre un tema un poco kafkiano.

(Al día siguiente de publicarse esta entrada el BOE publica una Instrucción de la DGRyN reiterando su posición en las Resoluciones comentadas. Además aclara cuestiones referidas a la convocatoria de junta via pagina web (actualizamos nuevamente puesto que el BOE de 30-5-2011 publica una corrección de errores que precisamente afecta a este párrafo. Donde ahora dice Registro Mercantil decía al principio “a todos los socios”): “En los casos en los que se optara por la publicación de la convocatoria de la junta general en la página web de la sociedad, en aplicación de lo previsto en el artículo 173 de la Ley de Sociedades de Capital, tras la reforma introducida por el Real Decreto-ley 13/2010, la sociedad deberá o bien determinar la página web en los estatutos de la sociedad o bien notificar dicha página web al Registro Mercantil, mediante declaración de los administradores, para su constancia por nota al margen. El anuncio de convocatoria deberá estar publicado en la página web de la sociedad desde la fecha de aquella hasta la efectiva celebración de la Junta General. El contenido de la convocatoria se ajustará a lo dispuesto en el artículo 174 LSC”).

En una RDGRyN de 18-4-2011 (BOE 17-5-2011) se reitera el argumento expresado en una Resolución previa de 23-3-2011 (BOE 28-4-2011). Se pretende constituir una SRL y se presenta la certificación de denominación social expedida por el RM Central, que no se había solicitado ni expedido telemáticamente sino que se había obtenido en soporte papel por el interesado. El Registrador considera que, al no estar otorgada la escritura el mismo día de la obtención de la certificación negativa de denominación del RM Central ni haberse expedido telemáticamente, no procede la aplicación del plazo de calificación e inscripción establecido por el artículo 5.2 del RDL 13/2010, de 3 de diciembre. La DGRyN establece con buen criterio que el plazo comienza a contar desde que es aportado al Notario dicho certificado y no desde la recepción por el solicitante, según resulta de la «ratio» de la norma. Parece lógico que se facilite la consitución rápida de sociedades.

La misma Resolución de 18 de abril se refiere a la remisión a estatutos tipo aprobados por la Orden JUS/3185/2010, de cuya pobreza técnica hablamos en una entrada anterior. La escritura se limita a expresar que la sociedad «se regirá por los Estatutos aprobados por la Orden JUS/3185/2010…» y en la misma se especifica únicamente la denominación, el capital, el domicilio y el objeto de la sociedad, así como el día de comienzo de las operaciones sociales, la designación de un administrador único, el carácter gratuito de este cargo y su duración por tiempo indefinido. El Registrador se niega a practicar la inscripción solicitada porque falta la incorporación de los Estatutos a la escritura. En cuanto a la necesidad de incorporar o no los estatutos a la escritura social alega el notario que la incorporación de los estatutos a la escritura se ha hecho por remisión a la Orden Ministerial, publicada en el BOE. La DRGyN confirma la calificación del Registrador, y argumenta que “mediante la exigencia legal de que los Estatutos figuren como contenido necesario de la escritura se pretende que quede fijado, en el momento de la constitución, el régimen corporativo de la sociedad. Al especificar el contenido de tales Estatutos no es necesario reproducir reglas idénticas a las legales cuando en los mismos se haga constar la remisión al contenido de la Ley, dada la aplicación, unas veces imperativa y en otras ocasiones supletoria, que tienen las normas contenidas en ella (cfr., por todas, las Resoluciones de 24 de enero de 1986 y 9 de diciembre de 1993). En todo caso, esas menciones necesarias así como aquellas otras que incluyan los socios en los Estatutos potestativamente deben ser objeto del consentimiento contractual expresado en el otorgamiento de la escritura de constitución –o de modificación estatutaria–. Y el hecho de que, con afán de simplificación y agilización en el procedimiento constitutivo se prevea por el legislador la utilización de modelos de Estatutos, como los aprobados mediante la Orden JUS/3185/2010, de 9 de diciembre, no significa que los socios fundadores queden exonerados de la obligación de incluir en la escritura de constitución esas menciones estatutarias –necesarias unas y, en su caso, potestativas otras–, pues tales Estatutos no tienen el carácter de norma legal a la que los socios puedan remitirse o que entre en juego supletoriamente. Además, debe entenderse que los referidos modelos no sólo pueden ser completados en algunos aspectos, sino que en otros extremos es imprescindible su concreto detalle (como el relativo al número exacto de administradores solidarios o el concreto número máximo y el mínimo de ellos). Por ello, debe concluirse que también en el presente caso es necesario que los Estatutos queden íntegramente contenidos en la escritura de constitución de la sociedad, como materia sobre la que ha de recaer el consentimiento de los socios fundadores, con su examen y atención (de suerte que, mediante la correspondiente lectura, queden debidamente informados del contenido de tales Estatutos y expresen respecto de los mismos su voluntad debidamente informada), evitando que, por temeraria simplificación de la técnica notarial, se quebrante el esquema conceptual del instrumento y pierda éste su fuerza, y aun su razón de ser, al traspasar a dichos modelos de Estatutos-tipo lo que debe tener lugar obligado en la escritura, para poder recibir en ella precisamente la virtud del otorgamiento y autorización”.

Anuncios

Una respuesta to “Simplifica”

  1. Es la competencia, estúpido « Mercantilista sin ánimo de lucro Says:

    […] candidato que llevara como eslogan “es la educación, estúpido”. También lo he usado aquí para referirme a las normas que innecesariamente complican las […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: