¿Cumples o explicas?

A principios del pasado mes de enero se presentó el VII Informe sobre Juntas Generales de Accionistas de empresas del Ibex-35 promovido por la Escuela de Negocios IESE y la consultora de comunicación Inforpress. También por esas fechas la CNMV publicó su Informe Anual de Gobierno Corporativo correspondiente al ejercicio 2010 (al respecto, ver el blog del Prof. Sánchez-Calero). En otras ocasiones ya me he referido a la utilidad de la transparencia: nos ofrece los datos, la posibilidad de compararlos y sacar nuestras propias conclusiones. Los estudios empíricos ayudan a entender la realidad, cómo funciona, lo que funciona, lo que no funciona.

Uno de los aspectos que más me llama la atención del Informe de CNMV es el relativo al comply or explain, el principio en torno al cual se articula toda la arquitectura de nuestro buen gobierno y cuya calidad de ejecución está siendo cuestionada, no solo en España sino a nivel europeo -volveremos otro día sobre el tema-.

Si no me equivoco el principio nace bajo la filosofía de intervenir poco, recomendar y dejar que el mercado decida en función del grado de cumplimiento: cuanto menos se explique, o cuanto peor se explique será peor para la sociedad. Como las cosas no funcionan así, y menos en España, pasamos de las Recomendaciones a la norma imperativa.

El Informe, dedica un buen número de páginas a la cuestión de cumplir o explicar. A mí me parece especialmente destacable lo siguiente:

Las 532 explicaciones […] se han clasificado como:

– Redundantes: aquellas que reiteran el hecho del incumplimiento o sólo indican la existencia de una desviación respecto de la recomendación.
– Alternativas: no explican las causas por las que existe incumplimiento, pero incluyen información adicional específica sobre procedimientos o actuaciones de la sociedad, que se pueden considerar alternativas a lo recomendado por el Código Unificado, porque persiguen el mismo fin.
– Generales: motivan, de forma genérica, un desacuerdo con la recomendación y no desarrollan una explicación específica para la sociedad en concreto.
– Transitorias: la sociedad declara el compromiso de adoptar las medidas necesarias para cumplir la recomendación en el futuro.
– Específicas: informan sobre una situación específica de la sociedad y explican los motivos por los que esta circunstancia les impide seguir la recomendación.

– En el ejercicio 2010, el porcentaje de explicaciones redundantes ha aumentado en 14 puntos porcentuales – la mayoría de los casos no corresponden a empresas del IBEX – y se concentran en las recomendaciones 40 y 41 (relativas a retribuciones del consejo) y la 54 (mayoría de independientes en la comisión de nombramientos y
retribuciones)
– En el 25% de los casos las sociedades explican los motivos específicos por los que no siguen la recomendación. Los motivos más frecuentes son que la estructura de la propiedad u otras características particulares de la sociedad (el tamaño, etc.) dificultan la adopción de determinadas prácticas de buen gobierno.
– En un 11% de los casos, las sociedades muestran un compromiso para adoptar las medidas necesarias para cumplir con la recomendación en el futuro, lo que supone un 3% más que el año anterior. Este tipo de explicación es frecuente para la recomendación 13, relativa al número de consejeros independientes, y para la 15, referente a la diversidad de género.
– Por último, un 14% de las explicaciones describen determinadas prácticas de la sociedad, como método alternativo para cumplir el objetivo perseguido por la recomendación.

Anuncios

2 comentarios to “¿Cumples o explicas?”

  1. Albert Sánchez Graells Says:

    Jorge,

    Creo que la crisis del principio de comply or explain, en España especialmente, era completamente previsible (ya lo dijimos unso cuantos en sede de comunicación pública del CUBG: http://www.cnmv.es/cnmvdia/decetes/BGSC/Econlaw.pdf) y que se debe en buena medida a la necesidad de un corolario (implícito en buena parte del mundo anglosajón) de “justificación legítima”–o, si me disculpas la claridad, “no bullshit” [muy interesante el ensayo de Frankfurt, “On Bullshit”, Princeton University Press, 2005].

    En el fondo, la tolerancia del incumplimiento de las recomendaciones sólo es tan válida/buena como su justificación y, si se aceptan excusas de mal pagador, sin mayores consecuencias, no vamos muy lejos…

    • merchantadventurer Says:

      Toda la razón, Albert. El miércoles pasado en una Jornada sobre cotizadas en la Bolsa de Madrid hubo un par de menciones sobre el buen gobierno y las cuestiones culturales (por ejemplo en relación al tema de los “independientes”, que yo creo que en el futuro podrían llamarse siempre así, entre comillas).

      El otro día me decían que uno de los temas que podría tener éxito este año era el tema del shareholder activism … y yo soy más de hasta que no lo vea no lo creo. De nuevo el tema cultural, la mentalidad anglosajona o la germánica es mucho más “contestataria” por decirlo así, están acostumbrados a cuestionar más los temas, y ya no hablo solo de las juntas sino un poco de todo en general (empezando por debates políticos, o la academia incluso. Aquí discrepar públicamente de alguien en un artículo o conferencia se ve casi como un tema personal, en los EEUU, GB o Alemania no).

      Y me apunto ese On Bullshit.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: