¿Quién puede silbar La Marsellesa?

Casablanca

No me refiero a poder en el sentido de saber hacerlo. Porque podría hacerlo casi cualquiera. De hecho es fácil. Como le decía la Bacall a Bogart en Tener y no tener, “Sabes silbar, ¿no? Sólo tienes que juntar los labios y soplar“. Tampoco me refería a silbar en ese sentido, sino en su acepción de “manifestar desagrado y desaprobación con silbidos u otras demostraciones ruidosas“. A lo mejor en ese caso el título correcto sería ¿Quién puede silbar a La Marsellesa? pero entonces hubiera tenido que cambiar la introducción. Es curioso que a veces pasa, escribiendo un artículo, por ejemplo. Uno encuentra una frase que le gusta y no la cambia aunque eso le obligue a dar alguna vuelta de más. Eso pasa a veces por hacer prevalecer el estilo sobre el resultado.

A lo que iba. El miércoles pasado fui al Camp Nou a ver el partido contra el PSG. El ambiente era tenso, no era una tensión electrizante, sino una tensión malrollista. De hecho, en mi grada, sitio que es siempre muy pacífico, presencié dos conatos de pelea. La numerosa afición francesa se agrupaba en lo alto del gol sur. Eran unos pocos miles y eran muy ruidosos. Es difícil acallar al Camp Nou en unos cuartos de Champions, pero el otro día pasó. Como de costumbre, fue el árbitro el que ayudó a romper ese silencio espeso del público local con alguna decisión que hizo “desatar las iras del respetable” (estupendo eufemismo). Luego vino Messi y fue otra cosa. Pero eso se ha contado eso ya. A mí me interesaba más contar otra parte.

En concreto el momento en que los seguidores franceses se arrancaron a cantar La Marsellesa de manera masiva. Creo que nunca había presenciado a tanta gente a la vez cantando La Marsellesa. Y me gustó. Pensé en seguida: vaya, la canción de Casablanca. Sí, está As time goes by, claro (por cierto, nadie pronuncia la frase “tócala otra vez Sam” eso que es casi un eslogan, lo acuñó Woody Allen), pero cuando escucho La Marsellesa siempre pienso en Casablanca. Y en ese momento que es siempre emocionante, aunque lo haya visto un montón de veces.

El público abucheó mayoritariamente. Y yo pense ¿quién puede silbar La marsellesa?. El público del Camp Nou, por lo que parece. Pero también el público del Vicente Calderón o el mismo del Stade de France. La lista se alarga así que lo dejo ya no vayamos a acabar en algo como “bueno, pero aparte del alcantarillado, la sanidad, la enseñanza, el vino, el orden público, la irrigación, las carreteras y los baños públicos, ¿qué han hecho los romanos por nosotros?” (se dejaron el Derecho Romano, por cierto).

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Una respuesta to “¿Quién puede silbar La Marsellesa?”

  1. lidia santos Says:

    Puentes. caminos, acueductos y…. ¡derecho!, Los romanos siempre prácticos para facilitar vivir y conducirse por la vida!!!! Lídia Santos.

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